
Paralizantes son aquellos recuerdos que yacen en mi memoria. La hipocresía se ha tornado parte de mi ser, abrumados están mis deseos por salir de este estado llano. He disparado contra mí ser, he logrado disipar mi voluntar hacia lo más siniestro que me queda… Mi soledad. El tiempo transcurre inconcluso, sin llegar a desatar en mi pasión u otro sentimiento vivo; solo queda en mí la añoranza de profundos cambios que se interponen con mí sed de permanecer anónima. He logrado aquel estado que busque toda mi vida… He llegado a permanecer alejada de todo aquello que me causaba placer, pero no lo comprendía. Ahora aquí en mi espacio me abruma el llanto y la pena de mi gloria. Jamás imaginé que mi soledad sería mi fin; me traicionó. Se interpuso en mi camino, me entrelazo en sus manos y no volvió a soltarme… Me atrapo, me sedujo y me dejo caer en el más odioso estado… La depresión. He logrado entrar en mi propio inframundo; aquel sitio que me ha dado la bienvenida. Este lugar, oscuro y siniestro, mas que temerme me asesina lentamente. Ha llegado a sumergirme en mis más oscuros pensamientos, ha logrado sacar lo peor de mí… Este lugar es la envidia de mis enemigos, ha logrado hacer lo que ellas jamás podrían. Hoy, aquí a punto de desertar mi viaje, me propongo fielmente, desahogar mis penas en este escrito. Tomo mis últimas armas, las palabras, y viajo hacia el universo de lo real, despojada de mis principios, de aquello que alguna vez me rodeo, y solo me resta decir que algo he aprendido. El ser humano jamás podrá tener la certeza, jamás se asegurara su porvenir… Porque la RAZON JAMAS ESTARA DEL LADO HUMANO.

la verdad este tanmbien es genial jajaja, que bueno que lo compartas!
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