
El delirio solo me invade cuando traspaso los niveles menos esperados. Solo en aquellos momentos que se interrumpe mi razón, se queda aislada en un mar de angustias que simplemente me congelan.Ha pasado tanto tiempo de la última vez que sonreí, que no recuerdo si algún día fui feliz. Simplemente vivo… Solo me atengo a respirar, pero ya no es mi deseo, ya no siento placer.A mi alrededor solo aparecen sombras que atormentan mis pensamientos, que me guían hacia donde nunca quise ir…Pero ese lugar se ha convertido en mi única esperanza, porque mi existencia dejo de tener sentido.Lo más perverso de mi deseo es preocuparme por el porvenir de mi entorno. Ello solo me hace pensar aun mas; me hace creer que no he vivido mi propia vida. Simplemente existí para hacer feliz a los demás, pero ellos nunca lo notaron, aun respiran a mi lado, pero no junto a mí.El egoísmo me difumina la mirada, por primera vez pienso en mí, pero no de la mejor forma, porque aun mi mente se siente poderosa como para orientarme, pero ya no la escucho. Hasta he apagado mi corazón. Por mis venas solo corre el deseo de dejar fluir la sangre, de acabar con este malestar.¿Será tan sencillo como lo percibo? ¿Es tan solo un instante? Solo tengo que recorrer mi habitación, ir a mi armario tomar mi arma y explotarme los sesos. Pero ¿de donde sacar el coraje?Aquel que no lucha por su vida solo se ha vuelto constante en su padecer, pero no es posible la batalla sin compañía, solo nadie puede vivir. Pero la muerte es un fin donde únicamente necesito mi soledad. Es ella quien me ha estado atando a mis malos pensamientos, esa que solo se adueño de mis ideas hasta convertirlas en llanto, en maldad, en sangre.Es increíble lo oculto que puede permanecer mi idea de morir… Es sencillo el engaño, llorar en un rincón sin ser escuchado es más que simplemente derramar lágrimas. La vida es tan cara que la muerte la reclama a cada instante.Solo pido un grito desolado que me rescate de mi lecho de muerte, porque aun respiro, pero ya nada cobra sentido.





